Cómo medir si la imagen de tu negocio te hace ganar dinero
¡Hola, Ipsoblogueros! ¿Es diseño no es un gasto, es una inversión? ¿Cuántas veces has escuchado en una reunión la famosa frase «es que el diseño me parece un gasto secundario»? Es una objeción clásica.
Sin embargo, la realidad visual de una empresa influye de forma directa en la decisión de compra de los usuarios. Cuando la presencia gráfica de un proyecto es cuidada y coherente, las ventas aumentan.
El diseño no es un gasto, es un inversión: el peligro de la «marca bonita» que no vende nada
A todos nos gusta ver cosas bellas. Un logotipo con colores armónicos o una tipografía elegante agradan a la vista de cualquiera.
Sin embargo, un diseño corporativo no debe ser evaluado únicamente por su estética. La verdadera función de la maquetación y de la publicidad es guiada hacia un objetivo comercial concreto.
Un folleto publicitario puede ser considerado una obra de arte por su creador. Pero si el teléfono del negocio no es encontrado fácilmente por el lector, esa pieza gráfica habrá fracasado.
El diseño funcional es pensado para facilitar la vida al cliente y para generar ingresos a la empresa.
3 formas sencillas de medir el impacto de tu diseño
No se necesita un máster en analítica digital para entender si la imagen corporativa funciona. Existen varios indicadores sencillos que pueden ser revisados por cualquier gestor:
- La tasa de conversión en su web o landing page: Si un botón de compra es modificado en color o tamaño y recibe más clics que antes, el nuevo diseño habrá demostrado su eficacia.
- La claridad en los soportes físicos: Cuando los clientes preguntan constantemente por precios o servicios que ya estaban impresos en un catálogo, la jerarquía visual de ese documento debe ser corregida.
- El orgullo de marca y la confianza: Un diseño cuidado transmite seguridad inmediata. Si las propuestas comerciales son presentadas con una maquetación profesional, el valor percibido por el cliente será superior.

El diseño no es un gasto, es un inversión: espacios en blanco y orden, los grandes aliados de la rentabilidad
Muchas veces se comete el error de querer rellenar cada milímetro de un cartel o de una página web con texto e imágenes (de ello hablamos en un post anterior, «El arte de la maquetación y el orden visual»).
Este fenómeno es conocido en las agencias como «el síndrome de la página llena».
Cuando un diseño es cargado en exceso, el mensaje principal es diluido. Los espacios en blanco son utilizados por los diseñadores para dar respiro a la lectura.
Si la mirada del usuario es dirigida de forma fluida hacia la oferta principal, la decisión de compra es facilitada enormemente.

Revisa tu imagen corporativa este verano
Aprovechar el ritmo pausado de agosto para analizar tus herramientas de venta es una decisión inteligente.
Revisa sus folletos, tu sitio web y tus redes sociales con mirada crítica. Si tus piezas gráficas no están ayudando a cerrar ventas, tal vez sea el momento de hacer ajustes en tu estrategia visual.
Un buen diseño no debe ser visto como un capricho estético. Cuando la comunicación gráfica es trabajada con estrategia, la inversión es recuperada con creces a través de clientes satisfechos.
Y por hoy, esto es todo. Si quieres que tus publicidades tengan un diseño efectivo, en IPSOIDEAS estaremos encantadas de ayudarte.
¡Hasta la próxima!
